De
acuerdo con los fundamentos de la medicina tradicional China, la
enfermedad es el resultado de un desequilibrio o bloqueo en el flujo del
chi - energía universal – que recorre el cuerpo a través de senderos
energéticos conocidos como meridianos. A lo largo de esta red de energía
existen puntos específicos que guardan relación con los órganos yin
“sólidos”, ej. Riñones, y los yang, asociados a los órganos “huecos”,
ej. Vejiga. Los cuales a la vez están vinculados con la estructura
corporal y con los estados emocionales y mentales del ser humano.
Este
desequilibrio o bloqueo energético puede ser causado por factores
externos: Viento, frío, humedad, sequedad y fuego, o por factores
internos: Estilo de vida irregular, sobreexcitación, ansiedad, ira,
preocupación, pesar, miedo, conmoción, etc. El exceso de cualquiera de
estos factores puede alterar el funcionamiento de los órganos, del flujo
del chi y de la sangre.
Desde el
punto de vista Chino, las emociones están relacionadas en particular con
cada uno de los órganos. Por ejemplo, la rabia está vinculada al hígado
pudiendo generar una tensión muscular crónica que dificulta la buena
circulación de energía, sobreviniendo el cansancio y la falta de ánimo,
la tristeza afecta los pulmones pudiendo provocar fatiga y dificultades
para respirar. Una excitación excesiva puede sobrestimular el flujo del
chi, originando sensaciones de inquietud e insomnio, los sentimientos de
frustración o enfado pueden conducir a la depresión. Por lo tanto cada
aspecto del cuerpo, de la mente y del espíritu, debe ser tomado en
cuenta en el momento del tratamiento.
El
propósito del tui-na, que incluye aspectos internos y externos, es
trabajar holísticamente, armonizando en perfecto equilibrio el flujo de
energía yin y yang, para mejorar o restablecer el funcionamiento de los
órganos relacionados. El tui-na utiliza una variedad de técnicas
manuales con fines terapéuticos específicos, tales como: Fricciones,
empujes, rodamientos, presiones, amasados, vibraciones, percusiones,
estiramientos y movilización de las articulaciones.
El
tratamiento con el masaje Chino es dócil pero vigoroso y constante, éste
se adapta con flexibilidad a cada persona y a sus necesidades en
particular. Generalmente el tratamiento dura unos treinta minutos y en
este tiempo se utiliza una variedad de técnicas, que fortalecen el chi y
la sangre, teniendo como propósito armonizar el cuerpo, la mente y los
estados emocionales del individuo con la esencia que lo vincula a las
fuerzas naturales.
Todo practicante de Tui Na debe desarrollar tres principios o cualidades fundamentales.
1. OrdenEs conveniente realizar las técnicas manuales siguiendo un modo de hacer continuo, desde que se inicia el tratamiento hasta finalizarlo.2. ConstanciaSin una atención en la calidad del valor terapéutico de las técnicas utilizadas, no se logran los efectos deseados. Hay que ser constantes en la aplicación adecuada de las técnicas.3. ArmoníaTodas las maniobras deben realizarce sin brusquedad, buscando que el ritmo y la continuidad sean sus características, en perfecta fluidez y armonía.
La Práctica
En el
tuina principalmente se realizan tratamientos localizados, que abarcan
zonas específicas, dependiendo de la dolencia que se desea tratar. En
algunos casos excepcionales se puede dar un masaje completo, donde se
trabaja todo el cuerpo y que tiene una duración de una hora
aproximadamente, pero independientemente del tiempo que utilicemos para
hacer el tratamiento de tuina, la finalidad es conseguir los mejores
resultados con el mínimo de esfuerzo.
Este artículo continua tocando los siguientes puntos primordiales para el conocimiento del Masaje Terapeutico Chino Tui Na:
| Origenes y Evolución del Tui Na. |













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