La escalera del
tratamiento del dolor ha sido contemplada como una solución algorítmica a la
administración de medicamentos. Sabido es que ninguno de los medicamentos con
que contamos en la actualidad para tratar el dolor –y todas las enfermedades-
está exento de efectos colaterales. Todos tienen sus efectos indeseables, uno
más que otros, dependiendo naturalmente del individuo. Se pensó queal usar la escalera
del tratamiento del dolor podría controlar el dolor y reducir los efectos adversos, mas no ha sido
así. Los medicamentos con sus efectos farmacológicos mayores desarrollan los
efectos indeseables según su potencia y el uso de medicamentos a más bajas
dosis ha conllevado a la multi-farmacia que observamos en algunos pacientes.
La escalera de
tratamiento del dolor contempla en términos generales escalones para el dolor
leve, moderado y grave. Más que dolor grave es mejor decir dolor fuerte ya que
la escala de medición utilizada es para medir la intensidad del dolor y no su
gravedad.
Las terapias
alternativas para el dolor –y las enfermedades- juegan un papel de enorme
importancia en el tratamiento. En la práctica médica occidental se recurre a
las terapias alternativas cuando el tratamiento del dolor ha fracasado con los
medicamentos. Su uso se restrige a « provemos que nada se pierde ». Y
la verdad es que se han llevado más de una sorpresa, que sin embargo no es
valorada en su justo valor.
De entre las
terapias alternativas sobresale la Acupuntura y sus terapias (moxibustión y masajes),
las cuales han sido « adoptadas » en algunos países como «técnica »,
despojándola de su sentir filosófico y cultural. Hay otras terapias –como la
Terapia Neural- que si bien se usa en algunos países, la mayoría de los médicos
tienen total desconocimiento sobre ella y lo beneficiosa que es para los
pacientes.
Todo ello nos
lleva a plantear la necesidad de actualizar la escalera terapéutica del dolor
ubicando las terapias alternativas en la base de ésta escalera y su uso
temprano en el tratamiento del dolor, lo cual redundará –estamos seguros- en una
rápida curación o en un retraso de las secuelas (ver imágen 2).
Todas las
terapias alternativas contemplan el tratamiento del dolor desde el punto de
vista holístico, viendo la totalidad del ser y su singularidad y la colocación
del impulso sanador o impulso « gatillo » –agujas, procaína o
lidocaína, masaje, moxa, etc- desencadena una serie de cambios a nivel de todas
las células del cuerpo, las cuales tenderán a buscar su armonía interior.
Esa ubicación
temprana básica de las terapias alternativas en todos los escalones de la
escalera producirá un más rápido restablecimiento del ser humano que padece
dolor por alguna patología o porque su circulación de energía tiene un problema
derivado de una inflamación, una infección, etc, que permanece en la memoria de
las células.
De esta manera, ni medicina convencional ni medicina
alternativa se excluyen mutuamente por el bien del paciente.
Hernando Vanegas Toloza














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